Inteligencia artificial y trabajo: riesgos, oportunidades y responsabilidad corporativa
Es importante destacar que la exposición no significa, necesariamente, la sustitución de puestos de trabajo. En muchos casos, la IA tiende a automatizar tareas específicas, especialmente las repetitivas y operativas, redefiniendo funciones y ampliando la demanda de competencias analíticas, creativas y relacionales. El desafío pasa a ser la adaptación continua de las personas y de las estructuras organizacionales.
El impacto de la inteligencia artificial no es homogéneo entre países y sectores. Las economías más desarrolladas presentan un mayor grado de exposición justamente por contar con mayores niveles de digitalización y adopción tecnológica. En los mercados emergentes, en cambio, el avance es más gradual, aunque igualmente inevitable, lo que refuerza la importancia de la planificación estratégica y de una visión de largo plazo.
En este contexto, iniciativas como la LAQI Q-ESG Certification adquieren relevancia al promover un enfoque integrado entre tecnología, ética, impacto social y gobernanza. Al orientar a las empresas en la adopción responsable de la innovación, la LAQI Q-ESG Certification contribuye a que la inteligencia artificial se incorpore como una herramienta de desarrollo humano y organizacional, y no como un factor de exclusión.
Más que acompañar la evolución tecnológica, las empresas están llamadas a asumir un rol protagónico en la construcción de un futuro del trabajo más equilibrado. Invertir en capacitación, diálogo y estrategias alineadas con los principios ESG es un camino esencial para transformar la IA en una aliada de la productividad, la sostenibilidad y la calidad de las relaciones laborales.
Referencias:
https://www.ilo.org/sites/default/files/2025-05/WP140_web.pdf
https://www.terra.com.br/noticias/um-em-cada-quatro-empregos-no-mundo-esta-exposto-a-ia,d5774850820cec139cb1263baafd6077yt7a91dk.html
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